Las precipitaciones no son iguales entre sí, por lo que meteorólogos las clasifican principalmente por su intensidad, duración, extensión geográfica y tipo de nubes que las generan. Entender estas diferencias ayuda a interpretar mejor los pronósticos y a anticipar riesgos como inundaciones o encharcamientos.
¿Cuáles son las diferencias entre los distintos tipos de lluvias?
- Lluvia débil o ligera: Deposita menos de 2 mm por hora, lo que quiere decir que apenas moja y permite caminar sin mayor molestia.
- Lluvia moderada: Oscila entre los 2 y 15 mm por hora. Requiere uso de paraguas y puede generar charcos.
- Lluvia fuerte o intensa: Alcanza entre los 15 y 30 mm por hora, reduce la visibilidad y puede provocar anegamientos locales.
- Lluvia muy fuerte: Aporta entre 30 y 60 mm por hora y eleva el riesgo de inundaciones.
- Chubascos: Se diferencian por comenzar y terminar de forma brusca, son de corta duración, muy variables en intensidad y localizados. Caen desde nubes cúmulos o cumulonimbos y suelen dejar más agua en menos tiempo que una lluvia continua de la misma intensidad.
Cuando supera los 60 mm por hora se denomina torrencial, con potencial de daños severos en poco tiempo.













