El huracán Polo alcanzó la categoría 5, el nivel más alto reconocido actualmente por la escala Saffir-Simpson, generando preocupación en varias entidades del Pacífico mexicano. Los especialistas atribuyen su rápida intensificación a las altas temperaturas del océano Pacífico, que proporcionaron enormes cantidades de energía al sistema.
Actualmente Polo registra vientos sostenidos cercanos a los 260 kilómetros por hora y rachas de hasta 315 kilómetros por hora, suficiente para alcanzar la categoría 5. Su presión atmosférica también disminuyó rápidamente, una señal clara de fortalecimiento explosivo.