Actualmente, el fenómeno meteorológico de El Niño se encuentra activo dentro del océano Pacífico, y esta es la razón por la cual el clima de México se ha desarrollado de la manera en la que hemos visto a lo largo de los meses.
Este sistemas provoca una temperatura más cálida en el mar, lo que genera inundaciones en Sudamérica; pero la República Mexicana vive una dualidad interesante.
El contraste en México de lluvias y sequías por El Niño
Durante la temporada de El Niño, específicamente en verano, estados como Baja California, Sonora, Chihuahua o Coahuila, tienden a presentar sequías y temperaturas extremas. Mientras que zonas del Centro, Sur y Sureste hay una disminución significativa de las lluvias, provocando sequías agrícolas y olas de calor prolongadas.
No obstante, las cosas cambian en la transición hacia el verano, pues en el Norte y Noroeste de México, el invierno presenta lluvias mayores al promedio, frentes fríos más intensos y nevadas en zonas serranas. Por su parte, sitios como Ciudad de México, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Morelos o la Península de Yucatán, predomina el clima seco con menores precipitaciones.
El Niño modifica el comportamiento de huracanes en México
Cabe recalcar que El Niño también modifica la manera en la que se desenvuelven los ciclones tropicales y huracanes, pues mientras en el océano Pacífico el agua es más caliente y favorece a itinerarios más intensos, en el océano Atlántico y Golfo de México provoca cambios en la velocidad y dirección del viento en altura, lo que reduce la cantidad de estos fenómenos.