- No aceleres de más: el pavimento mojado aumenta el riesgo de derrape y acuaplaneo.
- No frenes bruscamente: hazlo con suavidad y anticipación.
- No pegues tu vehículo al de adelante: aumenta la distancia de seguridad, ya que necesitas más espacio para detenerte.
- No atravieses charcos a toda velocidad: pueden ocultar baches, objetos o zonas más profundas.
- No hagas maniobras bruscas: evita volantazos, cambios repentinos de carril y rebases innecesarios.
- No uses el celular: con lluvia necesitas toda tu atención en el camino.
Y si la tormenta se vuelve demasiado intensa o cae granizo, busca un lugar seguro para detenerte y espera a que mejoren las condiciones.
¿Has cometido alguno de estos errores al manejar bajo la lluvia?













