Su familia confirmó el fallecimiento este 13 de agosto. En 2015, Colón recibió varios golpes ilegales en la parte posterior de la cabeza. Tras el combate sufrió un hematoma subdural y daño cerebral irreversible, quedando con graves secuelas que requirieron cuidados permanentes.
Su historia vuelve a poner sobre la mesa los riesgos para la salud del boxeo, especialmente los traumatismos repetidos en la cabeza, que pueden provocar hemorragias cerebrales, discapacidad permanente y otras consecuencias neurológicas graves.
La ‘’huella digital’’ de tu cerebro