Ambos personajes son pilares del universo tarantinesco: Vic Vega, el violento Mr. Blonde de Reservoir Dogs (1992), y Vincent Vega, el carismático matón de Pulp Fiction (1994). Durante años se habló de una precuela que los reuniría en Ámsterdam, en un fin de semana lleno de crimen, diálogos intensos y ese estilo único del director.