De acuerdo con la resolución judicial, la mujer realizó múltiples visitas al domicilio del artista y, en uno de los incidentes, llegó a tocar el timbre más de 100 veces en un solo día. También habría ignorado restricciones impuestas por las autoridades.
El tribunal le impuso una pena de prisión suspendida con un periodo de prueba, por lo que evitará la cárcel siempre que cumpla las condiciones establecidas.
El caso ha reavivado el debate sobre la privacidad de los idols y los límites entre la admiración y el acoso, un problema que BTS y otras estrellas del K-pop han enfrentado en diversas ocasiones.
Lanzan edición especial de la banda sonora de ‘KPop Demon Hunters’ por su aniversario