El anuncio se dio el 3 de agosto en Chicago. Ariana confirmó que, tras su último concierto en Londres el 1 de septiembre, se tomará un descanso de los escenarios y de las apariciones públicas. La cantante agradeció a sus seguidores y pidió comprensión ante su decisión.
La artista de 33 años ha enfrentado meses de comentarios sobre su físico y salud. Aunque descartó problemas médicos, reconoció que el escrutinio constante la llevó a buscar un ‘merecido descanso’. Su representante confirmó que Ariana quiere terminar la gira ‘sana y feliz’ y luego alejarse de la vida pública.
Se desconoce qué pasará con sus próximos proyectos. En noviembre está previsto el estreno de la película Focker-in-law, junto a Ben Stiller y Robert De Niro. Sin embargo, Ariana ya no participará en Sunday in the Park with George, cinta que se esperaba para verano de 2027.
El incómodo momento en el estreno de Wicked ya tuvo consecuencias