Con su característica imagen de “rubia explosiva”, carisma y sensualidad, Marilyn se convirtió en uno de los mayores símbolos sexuales de los años 50 y principios de los 60, además de representar parte de los cambios sociales y culturales que marcaron aquella época.
Su carrera comenzó después de trabajar como modelo y rápidamente llegó a Hollywood, donde protagonizó grandes éxitos como “Niágara”, “Los caballeros las prefieren rubias” y “Con faldas y a lo loco”, película considerada una de las más importantes de su trayectoria.
Pero Marilyn no fue solamente una estrella de cine. También supo construir y controlar cuidadosamente su propia imagen pública, convirtiéndose en una de las celebridades más fotografiadas y comentadas de su generación.
Su vida privada, sin embargo, estuvo marcada por relaciones sentimentales, matrimonios, divorcios y problemas personales que contrastaban con la imagen radiante que proyectaba frente a las cámaras. Estuvo casada con James Dougherty, Joe DiMaggio y Arthur Miller.
El 4 de agosto de 1962, Marilyn Monroe murió a los 36 años en Los Ángeles, California. Su fallecimiento puso fin a una vida tan breve como intensa y dio paso a décadas de fascinación, homenajes y preguntas alrededor de su figura.
Más de seis décadas después, Marilyn Monroe continúa siendo uno de los rostros más reconocibles de Hollywood.













