Si quiere conocer una verdadera historia de miedo, prepárese para la experiencia en Acolapa. Esta comunidad, perteneciente a Tepoztlán, es una de las más pobladas del municipio, e irónicamente, una de las más olvidadas. Por la noche, ni quien quiera caminar por el acceso.
La criminalidad incrementa cuando el gobierno municipal omite uno que otro detallito: falta iluminación, faltan patrullas y más rondínes, sobre todo durante la noche.












