La Secretaría de Hacienda anunció un reforzamiento de las medidas para combatir el lavado de dinero, con controles que, según explicó, serán proporcionales al monto y al tipo de operación.
Hacienda pone la lupa sobre operaciones de alto riesgo
La nueva estrategia contempla una vigilancia especial en sectores como inmobiliarias, notarías, vehículos blindados, joyería, arte, préstamos no financieros, activos virtuales, juegos y sorteos, además de zonas con alta presencia de delincuencia organizada.
El gobierno también aseguró que las llamadas personas políticamente expuestas estarán bajo análisis, incluidos funcionarios y exfuncionarios de los tres poderes y distintos niveles de gobierno. Las operaciones reportadas por partidos políticos ante el INE también serán revisadas.
El anuncio abre una pregunta inevitable: ¿estos controles permitirán detectar a tiempo posibles casos de enriquecimiento inexplicable o podrían convertirse en una herramienta de vigilancia selectiva?
Ahora el reto será demostrar que las nuevas medidas se aplican con el mismo rigor para funcionarios, empresarios, partidos y particulares, sin importar su filiación política.