En Morelos, defender una causa social también puede convertirse en un riesgo. Los asesinatos de Sandra Rosa Camacho y Gabriel Rivas Ríos, dos personas que dedicaron parte de su vida a defender los derechos de sus comunidades, vuelven a poner bajo cuestionamiento la seguridad en la entidad y la capacidad de las autoridades para proteger a quienes denuncian abusos y exigen respuestas.