El asesinato de Gabriel Rivas volvió a poner bajo cuestionamiento la estrategia de seguridad del gobierno de Margarita González Saravia. A dos años del inicio de su administración, persisten los hechos violentos y los cambios en la Fiscalía estatal y en la Secretaría de Seguridad no han evitado que Morelos siga registrando crímenes de alto impacto.