Los vecinos aseguran que el lugar está tan lleno de lodo, que más de uno termina practicando resbalones olímpicos en lugar de anotar goles. Pero la aventura no termina ahí, porque cuando cae la noche en Temixco, el alumbrado público simplemente desaparece, y la cancha queda más oscura que las intenciones de quien te dice “ahorita te pago”.
¡Calle con lodo! Sin drenaje, ni pavimentación, ni una vialidad digna para caminar en Temixco