También hace falta buen equilibrio. Y es que los vecinos aseguran que el lugar está tan lleno de lodo que más de uno ha terminado practicando clavados, patinaje artístico y resbalones de alto rendimiento... Todo, menos fútbol.
Para muchos jóvenes y niños, llegar a la cancha es fácil; lo complicado es salir con los dos tenis puestos y sin una caída que merezca repetición en cámara lenta, pero el partido se pone más difícil cuando cae la noche.
Falta de alumbrado público y seguridad
El alumbrado público brilla por su ausencia y la cancha queda más oscura que las intenciones de quien te dice “mañana te deposito”. Entre sombras y charcos, la reta termina siendo contra la falta de mantenimiento.
En pésimas condiciones se encuentra el Camino Real en Tepoztlán, denuncian habitantes