En Plaza de Jesús del municipio de Xochitepec, hasta el hijo de Dios se quedó esperando el milagro, pues aquí con tanto abandono no hace falta la fe, sino una manita de gato por parte de las autoridades.
Los pequeños que buscan divertirse se encuentran con juegos oxidados, descompuestos, y con tantos rechinidos que en lugar de música infantil, parece que están pidiendo auxilio.













