Poco se habla de la accesibilidad peatonal en Cuernavaca, pero para quienes caminan sus calles a diario, es una preocupación constante. Vecinos de distintas colonias han alzado la voz para denunciar el mal estado de las banquetas, adoquines hundidos, maleza sin podar y hasta alcantarillas abiertas. Un ejemplo visible se encuentra en la glorieta “La Luna”, donde un hundimiento lleva más de cuatro meses sin atención.










