En la colonia Del Carmen, municipio de Tepoztlán, hay una avenida camino de Amatlán que con la primera lluvia, deja de ser calle para convertirse en la atracción acuática más peligrosa del estado. Basta con que caigan unas cuantas gotas para que el pavimento desaparezca bajo una piscina comunitaria donde flotan hojas, basura y la paciencia de los vecinos.