Pobladores de ojo de agua viven en una especie de “todo incluido”, pero del infierno: si no es la inundación, es la calle sin pavimento; si no es la oscuridad, es la delincuencia; y si no es la basura en la barranca, es el olor a que algo ya se les salió de control. Vamos, aquí el problema no descansa… y los vecinos menos.
Nuevo río improvisado en Zacatepec, habitantes señalan falta de atención ante lluvias