Lo que comenzó como un llamado de atención a las autoridades terminó por convertirse en una jornada llena de caos y desesperación vial en las principales avenidas y autopistas de Cuernavaca. La tarde de este lunes 26 de octubre de 2026, la protesta de los transportistas escaló rápidamente hasta transformarse en un cierre total de vialidades, afectando a miles de automovilistas y ciudadanos que circulan por la entidad.
¿Cuáles son las principales exigencias de los transportistas?
El reclamo del sector transportista se concentra en cuatro problemas que, aseguran, afectan tanto la seguridad de los operadores como los costos de mantener sus unidades en circulación. Entre ellos destacan:
- Inseguridad en carreteras: los choferes denuncian robos con violencia, asaltos, extorsiones mediante cobro de piso, secuestros y asesinatos de operadores. Incluso, en Morelos, señalan especialmente los riesgos que enfrentan en la zona de Huitzilac.
- Cobros excesivos de grúas y corralones: los protestantes exigen tarifas transparentes y la intervención de las autoridades para frenar los cobros que consideran abusivos. De igual forma en Morelos, han denunciado casos en los que recuperar una unidad puede costar hasta 120 mil pesos, sin contar las multas.
- Mejores carreteras: los choferes piden un mantenimiento urgente de las autopistas, pues las condiciones de la infraestructura afectan los traslados y la operación del transporte de carga.
- Menos trámites y recuperación de unidades: además, solicitan reducir la sobrerregulación que incrementa sus gastos y agilizar los procedimientos para recuperar camiones robados.
¿Qué reclaman al gobierno de Margarita González Saravia?
En Morelos, las protestas también reflejan el descontento de los transportistas ante la inacción y complacencia de las autoridades estatales encabezadas por la gobernadora, Margarita González Saravia.
Los inconformes sostienen que, a pesar de haber exigido reiteradamente atención frente a la ola de inseguridad y extorsiones que sufren en sus rutas, el gobierno de González Saravia ha mostrado una total indiferencia, dejando al sector sin respuestas ni soluciones reales.













