Según los agentes tránsito, iba con aliento de “noche alegre" se había puesto unos quiebres pues y hacia maniobras sin direccionales. Los agentes le ofrecieron soplar la pipeta, pero attolini dijo “no, gracias, mi fuero no se sopla”.
Resultado: grúa, vehículo asegurado y el legislador de pasajero de lujo rumbo al corralón, porque si se van a llevar el auto, que se lleven el drama completo.
Aquí le mostramos un fragmento del debate.











