En el parque Doctor José G. Parres de Jiutepec, los juegos infantiles ya no invitan a jugar; más bien parecen una exhibición de cómo sobrevivir al paso del tiempo. Entre fierros oxidados, piezas rotas y estructuras que ya cumplieron su ciclo hace años, el deterioro salta a la vista. Una cosa es fomentar la actividad física y otra muy distinta convertir cada visita a este lugar en una prueba de supervivencia.
¡Milagro de la cigueña en Jiutepec! Nace un nuevo bache en la colonia Atenatitlán