Si ayuda o no ayuda el alcoholímetro a disminuir los accidentes automovilísticos es un tema, pero si las sanciones proceden ante el Tribunal Superior de Justicia, es otra cuestión totalmente diferente. analicemos esto, entre líneas.
Manejar bajo los influjos del alcohol es de los actos más irresponsables que puede haber, porque no únicamente se pone en riesgo la vida propia, también la de terceros, por ello, se han colocado los alcoholímetros en diferentes municipios.
El eterno debate de si sirven o no, es un tema, pero el de los vacíos legales que hay en torno a sus sanciones es de lo que hablaremos el día de hoy.
El 99% de las multas contra ciudadanos fueron devueltas
El 99% de las multas impuestas en Cuernavaca, Jiutepec y Zacatepec, durante el 2023, fueron devueltas a los ciudadanos que no pasaron los niveles permitidios de consumo de alcohol durante los retenes.
Así es, escuchó usted bien, el 99% de las multas anuladas, es decir, que el tiempo que usted perdió esperando en las largas filas de los alcoholímetros; la inversión de los ayuntamiento al colocar "N" cantidad de retenes durante los fines de semana; vaya, hasta el desgaste emocional de lidiar con policías mal capacitados para aplicar las pruebas, todo eso se fue a la basura.
¿Pero de qué se valieron los presuntos culpables para evadir esta multa?
De acuerdo al magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia de Morelos, los ciudadanos implicados presentaron su queja, alegando diferentes razones, tales como cobros excesivos de multas que no van acorde a lo estipulado en el reglamento; protocolos inadecuados por parte de los oficiales; e inclusive, por violar su derecho humano de tener una defensa adecuada, pues en caso de una detención administrativa, los personas, en teoría, no se encontraban en condiciones aptas para defenderse.
¿Qué le quedan a las autoridades judiciales? pues dar revés a las multas y casi casi pedir disculpas.
Nuestros impuestos son utilizados en retenes
Mientras tanto, nuestros impuestos ya fueron malgastados en un retén que, al parecer, sólo fungió como espanta borrachos.
Los oficiales no están capacitados
Además, los reglamentos de tránsito y vialidad municipales no consideran todas las aristas, dejando vacíos legales, y a eso, hay que sumarle que el protocolo no es acatado al 100% por los policías, los cual, claramente es aprovechado por conductores irresponsables.
El TSJ se queda de brazos cruzados
El Tribunal Superior de Justicia sólo se queda de brazos cruzados, los ayuntamientos continúan sin capacitar a su personal.
Los ciudadanos estamos a merced de conductores irresponsables
Y nosotros, los cuídanos, seguimos manteniendo faltas y corriendo riesgos, pues no sabemos qué día una persona en estado de ebriedad nos cause un percance, todo porque las autoridades no han sabido controlar este problema.... ¿Usted qué opina? Entre líneas...
Te podría interesar: Congreso de Morelos asignó inequitativamente el presupuesto municipal