¿Quién dice que en Cuernavaca no hay actividades extremas? ¡Es porque no ha pasado por la calle Castillo de Chapultepec, en Ciudad Chapultepec! Ahí no hay parque de diversiones, pero el riesgo es garantizado: montones de basura, baches enormes y aromas dignos de una poción mágica, pero para perder el apetito.











