Llegar a casa debería ser la parte fácil del día, pero en esta calle, el trayecto viene con todo incluido: tierra, lodo y uno que otro movimiento inesperado.
Se trata de la calle Águilas, en la colonia Campos del Pedregal, en Tepoztlán, una vialidad de terracería donde cada trayecto tiene su propia dosis de aventura, y cuando llueve, el lodo se encarga de subirle la dificultad.