“Pésimo porque pues viene toda la las piedras de allá arriba y se inunda es muy complicado para todos tanto para los que caminamos para los carros”, es como denuncia una de las habitantes afectadas.
Piedras por mayoreo
Y aquí las piedras no son decoración. Con las lluvias, el agua las arrastra, se forman encharcamientos y la terracería termina convirtiéndose en lodo, haciendo todavía más complicado el recorrido.
Los vecinos aseguran que la atención no ha llegado, aunque hay una temporada en la que, curiosamente, las colonias parecen volverse mucho más fáciles de encontrar.













