En Cocoyoc, a la altura del Kilómetro 138 de la carretera Cuautla-Cuernavaca, en Yautepec, los vecinos llevan más de dos meses aguantando el hedor mientras las autoridades juegan al “a mí no me toca”. Que si obras públicas, que si agua potable, que si tú, que no, que mejor tú.
Eso sí, para ir a abrir y revisar el hoyo hubo tiempo; para regresar a arreglarlo, ya no tanto. Y ahora hasta quedó un riesgo de accidente.












