La explosión de una pipa de gas ocurrida en el Puente de la Concordia, en Iztapalapa, el 10 de septiembre de 2025 marcó para siempre a decenas de familias. A un año del accidente, la tragedia suma alrededor de 32 personas fallecidas y casi un centenar de heridos, pero sus consecuencias siguen presentes en quienes lograron sobrevivir.
Sobrevivientes de la explosión de CDMX enfrentan una nueva realidad
Las historias detrás del accidente muestran que la recuperación no terminó después de abandonar el hospital. Luis Cervantes Lazcano recordó los segundos en los que el fuego alcanzó su vehículo y tuvo que salir corriendo para ponerse a salvo, sufriendo quemaduras en los brazos.
Mientras algunos sobrevivientes han conseguido retomar poco a poco sus actividades, otras familias continúan lidiando con tratamientos y secuelas, como Jazlyn Azulet, nieta de Alicia Matías, la mujer recordada como “abuelita heroína” por protegerla durante la explosión, quien continúa su rehabilitación.
Aunque el paso del tiempo ha deteriorado fotografías y ofrendas colocadas en memoria de las víctimas, para sus familias el recuerdo permanece intacto.