Claudia tenía apenas 21 años y llegó a Morelos como estudiante de intercambio para continuar con su formación profesional. Su feminicidio vuelve a colocar al estado bajo la mirada internacional y genera indignación entre la comunidad estudiantil, además de recordar los casos de Kimberly Joselin y Karol Toledo, otras jóvenes asesinadas durante este año.












