En menos de 48 horas, Morelos volvió a acumular dos hechos que evidencian la crisis que enfrenta el estado: el asesinato del alcalde de Temoac dentro de la Presidencia Municipal y la protesta de locatarios del mercado Adolfo López Mateos frente a Palacio de Gobierno para exigir que la gobernadora Margarita González Saravia los reciba.
¿Lo peor? Estos no son casos aislados. Son conflictos que se suman a las manifestaciones de estudiantes de la UAEM, el rechazo al aumento en la tarifa del transporte público y una creciente percepción de que el Gobierno estatal simplemente no aparece.
¿No trabaja? Edgar Maldonado, el gran ausente de la política interna
La falta de gobernabilidad del estado recae en la Secretaría de Gobierno, encabezada por Edgar Maldonado, cuya responsabilidad es mantener el diálogo con alcaldes, organizaciones sociales, universidades, transportistas y actores políticos.
Sin embargo, los conflictos siguen escalando. Las protestas llegan hasta Palacio de Gobierno, los alcaldes enfrentan escenarios de violencia y los sectores inconformes denuncian que no encuentran canales de diálogo. Lo que deja entrever que, pese a estar ya varios meses al cargo, los resultados simplemente no aparecen.
¿Quién gobierna Morelos? Margarita González Saravia también ha optado por el silencio
Este jueves, comerciantes del mercado ALM pidieron reunirse directamente con la gobernadora porque aseguran que el compromiso de rehabilitación del inmueble sigue sin cumplirse. ¿Qué hizo la gobernadora del estado? No recibirlos.
Otro punto: tras el asesinato del alcalde de Temoac, Valentín Lavín Romero, ¿qué hizo Margarita González Saravia? Se abstuvo más allá de un comunicado que no refleja nada, pese a ser uno de los ataques más graves contra una autoridad municipal durante su administración. La gobernadora ha brillado por su ausencia en esta región del estado.
Pero eso sí, cada semana el Gobierno estatal difunde fotografías de la Mesa de Coordinación para la Construcción de Paz, asegurando que la "estrategia de seguridad avanza". La realidad muestra otro panorama: un alcalde asesinado, manifestaciones constantes, sectores sociales inconformes y ciudadanos que siguen esperando respuestas.
Cronología del ataque armado contra Valentín Lavín Romero, presidente municipal de Temoac