Dicen que un gobierno se conoce por sus prioridades, y en el primer informe de Alejandro Armenta, quedó clarísimo que la prioridad era comer bien. Mientras en el discurso se hablaba de austeridad, en la mesa se discutía sobre entradas, segundos tiempos, plato fuerte y hasta el postre. Conozca el festín que hubo en
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