La reciente toma del poder judicial por parte del morenismo ha seguido un guion grotesco que ha desatado polémica y desconfianza en la sociedad mexicana.
Este proceso, marcado por la influencia y control excesivo de los jerarcas del régimen, ha evidenciado prácticas cuestionables que atentan contra la democracia y la independencia judicial.
Los acordeones y la controversia previa a la elección
Antes de la jornada electoral para elegir a los nuevos ministros de la Suprema Corte, ya se había desatado una fuerte polémica por la existencia de los llamados “acordeones”. Estas listas contenían los nombres de los candidatos predilectos por el gobernante morenismo, difundidas masivamente y dictadas por altos mandos del régimen, en un claro intento de manipular la elección a modo.
Martín Faz, consejero del INE, fue contundente al señalar: “Quienes han ordenado, permitido e impulsado la elaboración y difusión masiva de los llamados acordeones, son una vergüenza para la democracia. Demócratas no son, sino sus sepultureros.”
La alerta sobre esta práctica también fue reforzada por Claudia Zavala, consejera del INE, quien advirtió en la jornada electoral:
“Hoy hemos sido testigos del actuar faccioso de distintos grupos de poder o de interés que pretenden usar la ley e incluso a la ciudadanía para inducir mayorías predeterminadas.”