Justamente en la calle Trincheras de la colonia La Curva, en Tlaltizapán. Cuando llueve, esta vialidad se convierte en alberca con lodo incluida. Y si quieres salir de tu casa sin ensuciarte, ¡buena suerte! De pavimento ya ni hablamos, puro camino de terracería. Y de noche, tampoco se ve nada: aquí hasta el alumbrado dijo “yo mejor me voy”.










