Si tuvieramos que calificar esta cancha, tendríamos que ir del diez al cero. Ubicada en Huitzilac, específicamente en el Barrio de Gualupita, los ciudadanos se cansaron de esperar soluciones. Entre tanto escombro, los más pequeños que salen a jugar fútbol corren el riesgo de encontrarse con los pedazos de vidrios tirados.