Vivir en la Unidad Habitacional Campestre, en Jiutepec, ya no es vida de vecinos, es casi un reto de supervivencia. Aquí los drenajes rotos ya son parte del paisaje, y del aroma también, todo patrocinado por el alcalde Eder Rodríguez Casillas. La señora Leticia tiene que convivir todos los días con escurrimientos de aguas negras y desechos provenientes del departamento de un vecino.
Parque abandonado en Civac preocupa a vecinos de Jiutepec