Aquí, la llave del lavabo ya no es un servicio básico, es casi una pieza de exhibición, como esas que uno guarda de recuerdo, porque abrirla y ver salir agua ya se volvió todo un evento. Vecinos de Temixco cuentan que el suministro va y viene como si jugara a las escondidas: unos días hay, otros días no, y mientras tanto, las familias tienen que hacer malabares para bañarse, lavar los trastes y administrar cada gota como si fuera tesoro nacional.
¡Campo Verde en ruinas! Autoridades de Temixco aún no solucionan la falta de servicios públicos