Lo mejor del show fue que aseguraron que uno de los grandes beneficiados sería el campo sinaloense. Sí, ese Sinaloa que ya tiene cierta fama internacional por exportaciones... digamos, no precisamente legales. En su momento, la senadora Imelda Castro habló de justicia para los pueblos criminalizados por cultivar enervantes, prometiendo que ahora podrían hacerlo con licencia, comercializar y hasta exportar la hierba.