Nos fuimos ahora hasta Temixco, sobre la carretera Taxco-Cuernavaca, donde el "espectáculo" está garantizado, aunque no precisamente por bonito. Las jardineras del camellón central parecen más bien piezas de museo, rotas, caídas y sin flores; pero eso sí, con años de historia en abandono. Aquí el paisaje no es urbano, es arqueológico.











