Entre baches, cráteres y pavimento desaparecido, la planta del pie ya se graduó en terreno irregular...¿y el drenaje? Ese es otro cuento: cuando llueve, la calle se convierte en una alberca con piedras flotantes.
Llamado al alcalde César Dávila
Los vecinos no piden mármol ni banquetas de lujo… solo que alguien se acuerde que existen...Así que, alcalde César Dávila, échele un ojo a "el mirador", antes de que acabe llamándose "el olvidador".