Fue el 11 de diciembre cuando el Instituto de Educación Básica del estado de Morelos enviaba la indicación a directores de centros escolares, para que les informaran a los padres de familia, que al día siguiente no habría clases, pues el personal, tanto administrativo como de cátedra, asistirán a una marcha por la paz...
Suspendió clases el Iebem para obligar a maestros a marchar
Y es que les quedó como anillo al dedo... tenían todos los elementos para aprovecharse de la situación: el asesinato de una maestra, el magisterio enardecido, un problema de inseguridad en aumento y el poder para hacer a los maestros asistir de forma obligatoria.
Y sí, más de 10 mil personas se reunieron en av. Morelos, a la altura del niño artillero... las imágenes eran impresionantes... tal movilización, incitó a otros ciudadanos a unirse a la marcha debido a la sed de justicia.
Querían detener la marcha en el ayuntamiento de Cuernavaca
Ya lo tenían planeado: el mitin... perdón... la manifestación, culminaría en el ayuntamiento de Cuernavaca porque "ellos eran los únicos culpables" de lo que estaba sucediendo en el estado... Sin embargo, la gente les gritaba que la culpa era de los ayuntamientos y estado.
“Ya basta... compañeros, compañeras... ya basta, he sido saqueada en mi casa, saquearon en mi casa, ya basta. Vamos compañeros, vamos adelante... el acuerdo que se tuvo era hacer el mitin, el acuerdo tomado por la comisión, junto con la familia, la mamá y las hermanas es que la protesta es en la presidencia municipal...”
Sin embargo, al unísono, los maestros se rebelaron.
No eran acarreados
Ellos querían llegar hasta el zócalo, frente al palacio de gobierno... no encontraban razón para detenerse en un ayuntamiento a escuchar el discurso de quien quiere ser el nuevo presidente municipal, como si fueran acarreados.
Ignoraron las excusas... que si la explanada frente a palacio estaba cerrada, que sí habían acordado con quién sabe quién que la manifestación terminaría en av. Morelos con motolinía... inclusive, hicieron que la tía de la mtra. Alejandra Soto, víctima de robo y feminicidio, controlara al magisterio.
Rosalinda Casillas, tía de la mtra. Alejandra Soto: “zócalo... una manera de estar apoyándonos, es estar aquí y nada más... el zócalo está cerrado,me están diciendo y entonces no es posible... vámonos al zócalo...zócalo”.
Los maestros no se dejaron
Entre dimes y diretes, los maestros lo lograron, llegaron hasta el zócalo, frente al palacio y exigieron justicia y seguridad, razones originales por las que salieron a marchar..
No para ser bulto de un político y sus caprichitos.











