En Jiutepec hay calles que conectan colonias, y luego está la Rubén Jaramillo, que parece haber sido diseñada por alguien que dijo: “¿y si le quitamos el pavimento y también el drenaje?”
Aquí, más que una calle parece que los vecinos recibieron una escenografía gratis para una película de terror: el problema es que el pavimento no es parte del guion porque simplemente no existe.