Otro golpe contra la libertad de expresión se genera desde el régimen morenista con la controvertida iniciativa conocida como “Ley Censura”, la cual pretende imponer una distinción artificial e impracticable entre información, opinión y publicidad.
En su artículo 228, fracción tercera, se exige que los medios de comunicación etiqueten cada contenido con precisión quirúrgica, algo que técnicamente resulta imposible y que atenta contra el ejercicio libre del periodismo.











