En la calle 20 de Noviembre, los vecinos de Temixco ya conocen bien la historia, pues cada lluvia le agrega un nuevo capítulo al calvario: baches más grandes, charcos más profundos, y una vialidad que parece competir con pista de rally. Pero cuando se trata de cobrar impuestos, ahí sí no hay baches, ni retrasos, ni excusas, la autoridad llega puntualita.













