Aquí la pregunta no es si va a llover, sino si van a terminar con agua en el patio o dentro de la sala. Los habitantes de Jiutepec aseguran que ya han hecho de todo: oficios, escritos, reportes y peticiones. Dicen que han tocado todas las puertas posibles, pero las soluciones siguen sin llegar, mientras el riesgo de inundaciones regresa con cada aguacero.