En la calle Guamuchilera, de la colonia Luis Echeverría, en Santa Rosa 30, Tlaltizapán, los vecinos ya dieron un paso importante, literalmente hacia el drenaje, porque el pavimento continúa desaparecido.
Aquí caminar no es cualquier cosa: hay que ver donde pisas, porque entre la tierra, las piedras y los desniveles, esta vialidad parece más entrenamiento para senderismo que vía pública.