Sin embargo, junto con la Fiscalía de Sinaloa se construyó una versión oficial que hablaba de un supuesto asalto, un relato que hoy sigue bajo serios cuestionamientos por sus contradicciones y por el manejo político del caso.
Incluso, antes de que escalaran las sospechas, el propio Rocha difundió un audio asegurando estar en Estados Unidos, sin que nunca se confirmara su paradero real. Desde entonces, el caso se convirtió en una carga política para el gobernador, mientras el respaldo oficial desde el poder federal se mantuvo firme.
Fundador de Morena desconoce al gobierno de Margarita González Saravia