Aquí, el drenaje ya se sintió independiente, decidió salir de su casa y andar de paseo por las calles de Yautepec, repartiendo ese “perfumito” que nadie pidió pero que todos conocen. Los vecinos ya ni se sorprenden, pues los charcos, la basura y los aromas ya parecen parte del paisaje, aunque este “recibimiento” no viene incluido en el pago de servicios.
El abandono de las autoridades de Yautepec es evidente cuando se camina por la calle Gabriel Tepepa