Aquí, el drenaje ya se sintió independiente, decidió salir de su casa y andar de paseo por las calles de Yautepec, repartiendo ese "perfumito" que nadie pidió pero que todos conocen. Los vecinos ya ni se sorprenden, pues los charcos, la basura y los aromas ya parecen parte del paisaje, aunque este "recibimiento" no viene incluido en el pago de servicios.