Desde hace 41 años, María de Jesús Marino Ojeda dedica su vida al cuidado de su hijo, Nahum Alfonso Ferrer Ojeda, quien debido a diversas complicaciones neurológicas permanece postrado y depende completamente de ella. Además de atenderlo las 24 horas, María busca la manera de cubrir los gastos de medicamentos y pañales.
Sindicato rompe diálogo con gobierno de Margarita González Saravia