Dicen los vecinos de Tepoztlán que por ahí no se maneja, se sobreviene. Los baches están tan profundos que ya hasta la suspensión del automóvil pide ayuda y el conductor reza antes de cruzar. Y es que cada vez que alguien pasa termina en lo mismo: o llegan al destino, o llegan directo al taller.
¿Obras a medias? Pintan juegos de parque infantil de Tepoztlán, pero aún falta reparar más pendientes en el lugar